¡Hola! Hoy llego con grandes noticias para mí. Como tengo amor a los planes pensados a última hora, nunca puedo resistirme a una escapada por sorpresa. Mis amigas lo saben y se aprovechan, así que mañana mismo me transporto hasta Madrid. Después del programa de radio en el que tengo que participar (A vivir que son dos días, Euskadi; de Cadena SER), directa a la capital. Faltaré por aquí este tiempo. No dejo entradas programadas, habrá que esperar a mi vuelta, que me gusta más leer vuestros blogs y poder contestar a vuestros comentarios.
Aprovechando, tanto mi primera mañana en la radio como mis apresuradas minivacaciones, dejo un look de arma doble, perfecto para un working day y para salir a tomar algo con amigas. Muy similar a lo que vestiré mañana y a lo que entrará en mi maleta.
El verano es época de shorts y camisetas cortadas, de vestidos playeros y chanclas, de mochila y crema de Sol. Durante el día, es así, pero al caer la noche, queremos volver a ser princesas de ciudad. Para cuando la Luna hace su aparición, si el escenario son las baldosas urbanas, no hay mejor aliada que una blusa. Frescas y estilosas. El color lo eliges tú. No será porque no hay variedad.
¿Y la mejor pareja de baile para una buena blusa? Falda. Larga, corta o media. Falda, sin duda, y la sofisticación será tuya. Con complementos dorados, como un anillo o un colgante, el outfit está completo. Y, para darle ese toque casual, que está muy pensado, pero debe parecer espontáneo, un bolso bandolera.
El calzado, a tú elección. Unas parisinas, en ambiente relajado y distendido, o unos tacones, los mejores amigos de un buen conjunto nocturno.