¡Buenas noches! El viaje que hice a Lisboa está dando para mucho. Hoy, de nuevo, os enseño uno de los outfits que llevé durante la semana que estuve allí. Para poneros en antecedentes, fue el día que más calor hizo, sobre unos 38 grados. La zona que fuimos a visitar carecía de espacios con sombra, por lo que fue una de las jornadas más agotadoras. No obstante, como digo siempre, eso no es excusa para perder el estilo. En esta ocasión, me decidí por un mono de color blanco, al más puro estilo ibicenco (sin perder hilo con la entrada anterior).
Ya os había hablado de los monos para verano, pero de una forma más sport. Esta vez, veréis cómo un jumpsuit también puede ser un gran aliado para un look más vestido, aunque sin llegar a ser formal del todo.
Que los monos cortos son una de las últimas tendencias reveladoras, además de una gran inversión para nuestro armario, no es ninguna novedad. Las opciones a la hora de elegir el nuestro pasan por infinitud de colores, larguras y formas. Aunque el abanico se reduce si lo que buscamos es una alternativa más vestida. Para las noches, sin problema, el negro es el color. Pero, ¿y los días?
Al hablar de monos cortos, la mejor opción cuando se trata de combinar con el Sol, es optar por un ejemplar en blanco. Además de ser el tono del verano, por su frescura, permite añadir complementos más coloridos, gracias al monocromo, que harán del estilismo de día una elección divertida y alegre.
Azules y dorados no pueden faltar en colgantes o anillos si al Sol le sumamos el mar.
